lunes, 30 de noviembre de 2009

Este villancico es el más conocido y cantado en los últimos años en el Archipiélago Canario. Compuesto por Benito Cabrera, (músico e intérprete genial de timple), su letra resalta isla por isla los símbolos y peculiaridades de cada una, proponiendo a través de las diferencias y analogías un acercamiento fraterno de todos los canarios, sugiriendo la utópica unificación dentro de un mar que nos es común…

Se da la peculiaridad que todos los años, el día 25 de Diciembre, Navidad, se celebra en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife un concierto ofrecido por la Orquesta Sinfónica y coros, y con la actuación de primeras figuras mundiales de la música, (cantantes e intérpretes). En la explanada del Puerto al aire libre y con entrada gratuita, acuden mas de 50.000 Tinerfeños, de todas las edades y clases sociales.

El programa es diferente cada año, música de los clásicos, Valses de la familia Strauss, Zarzuelas, Operetas, Música de películas de Disney, fragmentos de óperas…etc, música culta comprensible para todos, de ahí el éxito popular tan enorme que ha tenido este acto. Como broche final del concierto, y ya convertido en una costumbre esperada con simpatía, el público que asiste a la gala acompañado por la Orquesta Sinfónica de Tenerife canta este villancico en un canto unánime de fraternidad y orgullo de ser Canario.

Ludwig van beethoven

Ludwig van Beethoven (Bonn, Alemania, 16 de diciembre de 1770[1]Viena, Austria, 26 de marzo de 1827) fue un compositor, director de orquesta y pianista alemán. Su legado musical se extendió, cronológicamente, desde el período clásico hasta inicios del romanticismo musical.
Considerado el último gran representante del clasicismo vienés (después de Christoph Willibald Gluck, Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart), Beethoven consiguió hacer trascender a la música del romanticismo, motivando a la influencia de la misma en una diversidad de obras musicales a lo largo del siglo XIX. Su arte se expresó en numerosos géneros y aunque las sinfonías fueron la fuente principal de su popularidad internacional, su impacto resultó ser mayormente significativo en sus obras para piano y música de cámara.
Su producción incluye los géneros pianísticos (32 sonatas para piano), de cámara (16 cuartetos de cuerda, 7 tríos, 10 sonatas para violín y piano), vocal (lieder y una ópera: Fidelio), concertante (5 conciertos para piano y orquesta, uno para violín y orquesta) y orquestal (9 sinfonías, oberturas, etc.), así como el ciclo de las Nueve Sinfonías, entre ellas la Tercera Sinfonía, también llamada Eroica,[2] en mi♭ mayor, la Quinta Sinfonía, en do menor y la Novena Sinfonía, en re menor (cuya música del cuarto movimiento, está basada en la Oda a la Alegría).